Algunas mujeres Llegan e expresar que no han deseado nunca tener hijos, que no han sentido eso de “la llamada de la madre"....pero, aún así, Dios les concedió el don de la maternidad.... Para otras, el deseo de tener un hijo, es una una necesidad ineludible, cercano al instinto. Es algo que está más allá de ser mujer..... un deseo que escapa a su voluntad, a su capacidad para racionalizar, e incluso a sus emociones.

domingo, diciembre 19

ENFRENTÁNDOME A LA POLIO: MI PRIMERA GRAN FRUSTRACION

Escribir acerca de las cosas que nos afectan y que tememos no es cosa nada fácil...la polio, una de las tantas enfermedades que cambian la vida de las personas, de una manera que no podemos siquiera llegar a imaginar. A los 8 meses de nacida me atacó esta enfermedad, la que no se detectó hasta cuando cumplí la edad para caminar y no lo hacía como una niña normal, es más mi hermana dos años menor empezó a correr y yo caminaba con mucha dificultad.

Por la situación económica de mis padres, no recibí el tratamiento adecuado...Cuando cumplí los 6 años de edad, recibimos la visita de un familiar de mi padre, por suerte era un traumatólogo, quién al verme caminar llamó la atención a mis papás por haber esperado tanto, explicándole las secuelas que podía tener si no era operada urgentemente.

Cuenta mi madre, que este familiar me llevó hasta Lima (viviamos en Lambayeque) y me internó en el hospital donde trabajaba, y fué el mismo quién me operó, y aunqué ahora está muerto yo sigo agradeciéndole infinitamente... por él ahora puedo ponerme zapatos...ya que su diagnóstico era que el nervio de mi pie se estaba enredando en mis dedos y lo iba a encoger. Fué una operación muy dolorosa y traumática, aún lo recuerdo.

Empezé mi niñez cargando esta pesada cruz, soportando las burlas de otros niños (y hasta de mayores), miradas de personas que te hacían sentir un bicho raro, sumando a ello, sentimientos de frustración, al querer jugar, caminar, correr, bailar como toda un niña inquieta como lo era....y como niña no podía entender lo que me sucedía, el porqué no podía hacer cosas de las que tanto gustaba. Pero aún así aprendí con mis deficiencias físicas a hacer casi de todo; a andar en bicicleta sola, desde chica me encantaba bailar, hacer deportes. No quería ser diferente a los demás pero siempre sentía la discriminación en los "tratos especiales" que recibí.

Así comenzó mi lucha por sobrevivir. Superar una niñez muy complicada, llena de frustraciones y traumas, con  limitaciones físicas y complejos. Luché por tener una vida similar a la de cualquier persona, por tener una formación, una familia (sueño que nació desde niña), un trabajo digno. Buscando la felicidad como cualquier ser humano, igual que todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario